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Instalación de cajas fuertes en Valencia

La caja llega en su embalaje, con los tacos en una bolsita y un manual en tres idiomas. Y muchas se quedan justo así: encima de un armario, en el suelo del trastero, apoyadas donde cupieron.

Una caja sin anclar no protege nada — se la llevan entera y la abren con calma en otro sitio.

Aquí la caja y el montaje van juntos. Te asesoramos sobre el modelo y el grado que de verdad necesitas, y la instalamos anclada como exige la norma. Presupuesto previo sin compromiso, sin centralitas ni intermediarios.

La caja y el montaje, en el mismo servicio

Trabajamos con todas las marcas del mercado, sin ataduras. Elegimos contigo el modelo y la medida — y de aquí no sale una caja fuerte que no vayamos a instalar nosotros.

Anclaje según la norma UNE 108136

Es la que fija cómo tiene que quedar sujeta una caja fuerte. Si el punto donde va no reúne las condiciones, se resuelve con placa de anclaje — no con un taco más largo.

Presupuesto previo sin compromiso

Te decimos el coste de la caja y el del montaje por teléfono, antes de que nadie se mueva. Sin conceptos que aparecen al llegar.

Lo que cuentan en Google quienes ya tienen la suya instalada

EL FALLO MÁS COMÚN

Una caja fuerte sin anclar no protege lo que guardas

La mayoría de las cajas fuertes que nos encontramos ya puestas fallan por lo mismo: no están sujetas a nada.

Quien entra en una vivienda no se pone a manipular el mecanismo — carga con la caja y la abre en otro sitio, con tiempo y con herramienta.

En un local del Cabañal la caja anterior estaba sobre una estantería del almacén, a la vista desde la puerta de entrada. No hacía falta ni buscarla.

Estos son los cinco fallos con los que nos encontramos antes de instalar una caja fuerte en Valencia. Los cinco se evitan decidiendo bien dónde va, antes de taladrar.

SOBREPONER O EMPOTRAR

Cada instalación de cajas fuertes se decide por el sitio, no por el catálogo

Lo primero que miramos no es el modelo que te gusta, sino dónde va a ir.

El sitio manda: decide si la caja puede empotrarse, si se ancla por la base o por la trasera, y si el soporte aguanta o hace falta placa.

Da igual que sea mecánica o electrónica: eso cambia cómo se abre, no cómo se ancla.

De ahí salen los tiempos, y son muy distintos. Una caja de sobreponer queda montada en 30 minutos a 1 hora.

Una empotrada necesita de 24 a 48 horas, porque hay obra y los materiales tienen que secar. Preferimos decírtelo antes que dejarte esperando en casa.

Cajas de sobreponer ancladas al suelo

El montaje más habitual en vivienda. Se fija por la base, sobre losa de hormigón, dentro de un armario o un vestidor donde no quede a la vista.

Cajas de sobreponer ancladas a pared

Para cuando el suelo no da opción y sí hay un muro que aguanta. La caja se sujeta por la trasera, comprobando antes qué tiene ese muro por dentro.

Cajas fuertes empotradas en pared

Se abre el hueco, se recibe la caja y se remata el frente. Queda enrasada y se tapa con un cuadro o un mueble: es la opción más discreta y la que pide las 24 a 48 horas de secado.

Cajas fuertes empotradas en suelo

Encastradas en la solera y ocultas bajo el propio pavimento o una alfombra. Habituales en garajes, trasteros y almacenes de local.

Instalación con placa de anclaje

Cuando el punto elegido no llega a la losa C20/25 de 165 mm que pide la norma. La placa reparte el esfuerzo y devuelve al anclaje la resistencia a la extracción que se le exige.

Anclaje certificado según la UNE 108136

El que necesitan joyerías, gasolineras, administraciones de lotería y armerías, armeros incluidos. En esos establecimientos el anclaje normalizado es un requisito, no una recomendación: se ejecuta conforme a norma y se deja documentado.

CÓMO TRABAJAMOS

De la llamada a la caja anclada, sin sorpresas por el camino

No empezamos enseñándote modelos. Empezamos por saber qué vas a guardar, dónde quieres que esté y qué hay detrás de esa pared — eso es lo que decide la caja, y no al revés.

Cuatro pasos. En ninguno se toca nada sin tu visto bueno.

1. Llamas y te asesoramos

Hablas directamente con quien va a acudir. Nos cuentas qué quieres proteger, si eres particular o negocio y dónde imaginas la caja. Con eso te orientamos sobre el grado y el tamaño, y te damos el precio de la caja y el del montaje.

2. Vemos el sitio antes de elegir la caja

Comprobamos el soporte real: si el suelo tiene losa, si el muro es macizo, si el hueco da para empotrar. De ahí sale el tipo de anclaje — y a veces, un sitio mejor que el que tenías pensado.

3. La instalamos y la anclamos

De sobreponer, entre 30 minutos y 1 hora. Empotrada, se abre el hueco, se recibe la caja y hay que respetar el secado: de 24 a 48 horas. Lo que no hacemos es dejarla apoyada de momento y volver otro día.

4. La probamos contigo delante

Abrimos y cerramos ya con la caja anclada y en su sitio definitivo. Si algo no va como debe, se corrige ahí mismo. Si lo pides, te cambiamos el código de fábrica y te dejamos por escrito las llaves, la combinación y las medidas del modelo. 6 meses de garantía en mano de obra y 3 años en el material.

Grado I, S1 o S2: qué caja fuerte instalar en tu casa o tu negocio

En la etiqueta de una caja fuerte hay una letra o un número que casi nadie mira, y es lo único que dice de verdad cuánto aguanta.

No lo decide el grosor de la puerta ni lo que pesa: lo decide el ensayo que ha superado.

Una caja fuerte certificada lo está por una de dos normas, y no juegan en la misma liga.

La EN 14450 clasifica las cajas de seguridad en niveles S1 y S2, pensadas para vivienda y oficinas sin exigencia normativa.

La EN 1143-1 es la de las cajas fuertes de alta seguridad y va por grados, del 0 en adelante.

Con eso ya puedes situar el nivel que te hace falta.

Para una vivienda o una oficina corriente, un S1 o un S2 cubre lo que se le pide a una caja.

Los grados 0, I y II son terreno de residencial exigente y de empresas y negocios.

Del III al VI hablamos de banca, joyerías, estaciones de servicio y sitios de riesgo alto — ahí el grado no se elige por gusto.

Y aquí está la tentación fácil de cualquiera que te venda una: subirte de grado porque deja más margen. No lo hacemos.

Si lo que vas a guardar son documentos, unas llaves y algo de efectivo, un grado alto solo te suma precio, peso y una obra que no te hacía falta.

Sea el que sea el tuyo, hay una constante: si no queda anclado según la norma, el certificado que has pagado deja de valer.

SIN CENTRALITAS

La misma persona te asesora y te instala la caja fuerte

Una instalación se decide en la conversación previa, así que importa quién está al otro lado.

Aquí no hay un filtro que apunte el encargo y se lo pase a otro — hablas directamente con quien va a acudir, y sale desde Campoamor 66, en Algirós.

Es también la razón por la que el asesoramiento no suena a catálogo.

La experiencia de haber anclado cajas sobre suelos y muros de todo tipo es la que evita el error caro: elegir un sitio que no aguanta.

Quien te recomienda un grado o un tipo de anclaje es quien después tiene que ejecutarlo — y responder de él.

Garantía de 6 meses y 3 años

Seis meses en la mano de obra del montaje y tres años en el material que suministramos nosotros. Si la caja la traes tú, respondemos de la instalación.

Si no quedas satisfecho, no se cobra

Tal cual, sin letra pequeña. En una instalación se ve enseguida si está bien resuelta — y si no lo está, no la pagas.

También montamos la caja que ya has comprado

Si la compraste por tu cuenta, la instalamos igual y pagas solo la mano de obra. La anclamos con el mismo criterio que si te la hubiéramos vendido.

Todas las marcas, sin ataduras

No dependemos de un distribuidor, así que el modelo se elige por lo que necesitas guardar — no por el que toca colocar.

ANTES DE DECIDIRTE

Las preguntas que más nos hacen sobre instalar una caja fuerte

Nueve preguntas que salen antes de decidir la compra, no después. Las contestamos aquí con el mismo detalle con el que las respondemos al teléfono.

Depende de si es una casa o un negocio.

La Orden INT/317/2011 obliga a los establecimientos regulados —joyerías, gasolineras, administraciones de lotería, armerías— a anclar según la UNE 108136 toda caja de la EN 1143-1 que pese menos de 2.000 kg.

En una vivienda no te lo exige nadie. Pero el anclaje es justo lo que impide que se lleven la caja entera, así que la recomendación no cambia.

Depende del modelo y del tipo de montaje, y por eso no publicamos tarifas cerradas. Una de sobreponer y una empotrada con obra no se parecen ni en trabajo ni en tiempo.

Te damos presupuesto previo sin compromiso por teléfono, con la caja y el montaje desglosados, antes de que nadie se mueva.

No. Empotrar necesita un muro que lo permita: un tabique hueco o una placa de yeso no sostienen una caja fuerte ni aguantan un tirón.

Lo comprobamos antes de abrir nada. Si el muro no da, se resuelve con una de sobreponer bien anclada — mejor eso que una empotrada donde no se sujeta.

No, y conviene saberlo antes de organizar la semana. Empotrar es obra: hay que recibir la caja y esperar a que sequen los materiales, de 24 a 48 horas.

Adelantar ese plazo compromete la sujeción, que es exactamente lo que estás pagando.

El conforme a la UNE 108136, que es lo que pide la normativa de seguridad privada para los establecimientos obligados.

Ahí no basta con que la caja esté sujeta: si el anclaje no se ejecuta como marca la norma, el certificado de clasificación de la caja deja de ser válido. Lo dejamos hecho conforme y documentado.

La caja anclada en su sitio definitivo, con la apertura y el cierre probados contigo delante.

Si lo pides, te cambiamos el código de fábrica y te anotamos por escrito las llaves, la combinación y las medidas del modelo — para no depender de tu memoria dentro de cinco años.

Sí, también en los municipios del área metropolitana. La base está en Campoamor 66, en Algirós, así que hacia Camins al Grau, Ayora o los Poblados Marítimos salimos con ventaja.

Dinos la localidad al llamar y te damos día y hora reales.

Se abre. Es un servicio distinto al de la instalación, pero lo cubrimos igual, las 24 horas. Analizamos la caja antes de tocar nada y buscamos la apertura sin rotura siempre que sea posible.

Sí. Si con el tiempo el mecanismo se resiente, la cerradura falla o simplemente quieres una revisión, nos ocupamos igual — no te dejamos con una caja instalada y sin nadie que la atienda.

Cuéntanos qué hace y te decimos si toca reparación o basta con un mantenimiento.

Cuéntanos qué quieres guardar y dónde

Con eso ya podemos orientarte: qué grado te encaja, si el sitio que has pensado aguanta y si te sale mejor de sobreponer o empotrada.

El precio de la caja y el del montaje te los damos en esa misma llamada.

Nada se taladra, se abre ni se ancla hasta que tú des el visto bueno.